CONSEJOS PARA UN MATRIMONIO FELIZ


EL MATRIMONIO
La decisión de unirse en el sacramento del matrimonio se toma de forma voluntaria entre dos personas que se conocieron con anterioridad en el noviazgo y con este paso quieren sellar este contrato ante Dios y son consientes que se deben soportar el uno al otro en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en la tristeza y alegría asta que la muerte los separe.
Matrimonio es para amar, y amar es una decisión, no un sentimiento amar es donación, la medida del amor es la capacidad de sacrificio, la medida del amor es amar sin medida quien no sabe morir, no sabe amar. no olvides amar ya es una recompensa en sí, amar es perdonar y buscar el bien del otro cuanto más grande el bien, mayor el amor, los hijos son la plenitud del amor matrimonial, el amor verdadero no caduca se mantiene fresco y dura hasta la muerte, a pesar de que toda convivencia a la larga traiga problemas, el amor, ama hoy y mañana, el capricho, sólo ama hoy. Los matrimonios son como los jarrones de museo, entre más años y heridas tengan, más valen, siempre y cuando permanezcan íntegros.
Soportar las heridas y la lima del tiempo, y mantenerse en una sola pieza es lo que más valor les da, el amor hace maravillas. Toda fidelidad matrimonial debe pasar por la prueba más exigente, la de la duración, la fidelidad es constancia en la vida hay que elegir entre lo fácil o lo correcto, fácil es ser coherente algunos días, correcto ser coherente toda la vida. Es fácil ser coherente en la hora de alegría, correcto serlo en la hora de la tribulación que dura a lo largo de toda la vida se llama fidelidad. Correcto es amar en la dificultad porque es cuando más lo necesitan.
Yo recibo de lo que doy, o recojo de lo que siembro.
Si quieres ser amado, ama”. El verdadero amor busca en el otro no algo para disfrutar, sino alguien a quien hacer feliz. La felicidad de tu pareja debe ser tu propia felicidad, no te has casado con un cuerpo, te has casado con una persona con sentimientos. realizado, amando y siendo amada, no te casas para ser feliz, te casas para ser felices en pareja.
El matrimonio de ti depende que la vida conyugal no sea como una fortaleza sitiada, en la que “los que están fuera, desearían entrar, pero los que están dentro, quisieran salir”.Podemos afirmar también que el amor matrimonial es como una fogata, se apaga si no la alimentas y cada recuerdo es un alimento del amor, piensa bien de tu pareja, fíjate en sus virtudes y perdona sus defectos. Amar es hacer que el amado exista para siempre. Amar es decir, gracias a mí no morirás.
Amar es como mezclar dos almas en una, formando una idéntica con defectos y virtudes, o son almas gemelas no pueden vivir separados por que se necesitan los complementos.
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De mi amada Colombia NELSON YAYA G.
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